CIEN AÑOS DE "LA FUENTE" Y MUERTE DEL AUTOR     


Quién pensaría que el objeto de mayor trascendencia dentro del mundo del arte iba a ser un objeto tan común, lleno de ironía, protesta y un posible vacío que representaba para la sociedad de mediados del siglo XX, ya que la primer guerra mundial estaba en su apogeo.

En 1917 el artista francés Marcel Duchamp presenta en Nueva York en el Salón de los independientes un urinario firmado con el pseudónimo de ‘R. Mutt’; el público mostró rechazo al verlo como obra de arte, no obstante, al mismo tiempo redefinió los conceptos del mundo artístico que en aquél entonces se mantenía bajo ciertas normas que definían los valores artísticos.













                                                                                       Marcel Duchamp, “la fuente”, 1917

Duchamp provocó la construcción de novedosos medios de expresión que dieron como resultado la ruptura entre los valores artísticos, el creador y su obra; así, un objeto tan común como el urinario desafía el concepto ordinario por el sólo hecho de poseer la firma del “artista” – un gesto que forma parte de la misma escultura -. (  por ser  un objeto hecho a mano ), creado por un “artista ficticio”.

Independientemente del origen del urinario o migitorio, Duchamp jugaba con la creación de un “artista” que lo sustituía como el verdadero autor de su obra. El mensaje de Duchamp fue más allá de lo que la obra provocó al espectador, de la historia y el surgimiento de ésta.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


En el momento en que un artista toma un objeto cotidiano y le agrega un detalle “simbólico” , en este caso la firma, en ese momento deja de ser un objeto cotidiano y se transforma en otro significado.

 

 

 






 

La escultura dadaísta representa lo que el padre de la lingüística, el suizo Ferdinand de Saussure  aportó en el siglo XX sobre la normatividad y la arbitrariedad del lenguaje pues Duchamp rompe con los valores tradicionales de la expresión artística y expone la arbitrariedad del significado de una escultura como la “Fuente”; los conceptos tradicionales dan un vuelco completamente diferente, convirtiendola de un objeto banal, a una escultura artística; de un autor real a uno ficticio.

 

 

 

 

 

 

                                                   Marcel Duchamp, Fountain,1917 | Sherrie Levine, Fountain, 1991

Estos 100 años de historia nos llevan a cuestionar sobre el uso y abuso del “ready made” como expresión artística, pues hoy en día carece de sentido gran parte de la obra conceptual que observamos continuamente en las ferias y exposiciones de arte.

El mismo gesto se repite al  “tratar de dar un valor al objeto”, pero éste mismo lo ha llevado al abuso y usurpación del lenguaje.

Siendo el último gesto de la modernidad, el artista prefiere renunciar a la originalidad, y desvirtuar su contenido con el abuso de ciertos recursos, pues no se involucra ni existe conexión entre ambos a nivel de pensamiento y dialogo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                                 Yoshua Okun y Santiago Sierra, “El excusado”, 2016


Si la “Fuente” generó escándalo tanto en el espectador como en el ámbito artístico de mediados del siglo XX, ¿Cuál es la resonancia que tiene el ready made para artistas y espectadores del siglo XXI? Tal vez debemos pensar que existe una nueva recepción del arte vanguardista del siglo XX: libertad del significado.

 

 

 

 

 

 

 

    

 

 




                                                                               Performer: Rrose Selavy , 2015

 

Dando una resignificación, me atrevería a decir que fue una acción performática desde que duchamp lleva en secreto el urinario, ¿comprado? ¿ mandado hacer?, se hace presente la combinación de silencio y ausencia, enfatizó la necesidad del artista de “ir por debajo de la tierra”, de trabajar en secreto la acción, brindando pistas falsas y despistando a los demás. Desaparece el cuerpo y con él la palabra; solo queda la esencia del objeto al ser expuesto. 

 










                                                                                               

                                                                                                                      Apuntes de Marcel Duchamp

En la actualidad, muchos artistas del mundo de la disciplina performática experimentan con el ready made, desde la ironía a la protesta, siendo la única que integra el cuerpo y los sentidos a la obra misma, sin perder su esencia, por el contrario, la eleva en su total expresión.

 

 

 

 

 

 

 

 

 
          Rrose Sélavy , el alter ego de Marcel Duchamp 
 

 

 

                                                                              Por: Luz Adriana Hernández Ayala  ( correctora de redacción y articulista ) y Alda Ardemani